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jueves, 18 de marzo de 2010

Comunidades emergentes de conocimiento local. Notas de un proyecto en proceso.

Como planteamiento de esta segunda época de META:REFLEX, esta entrada al blog comparte la experiencia de un proyecto de investigación en proceso en el que participamos. Esto con el fin de poner en contexto posteriores reflexiones metodológicas. La primera parte de esta participación pone en contexto el proyecto de investigación y sus planteamientos teóricos. En la segunda parte, comparto la experiencia de investigación que estamos desarrollando en el contexto del altiplano potosino con un grupo de investigación interdisciplinario.
Recién llegada a México a finales del 2008, tuve la oportunidad de ser invitada a un proyecto en desarrollo titulado “Cibercultur@ y Comunidades emergentes de conocimiento local”, coordinado por el LabCOMplex del Centro de Investigaciones en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la UNAM y El Colegio de San Luis (1). El proyecto se encontraba en el momento de integrar un equipo interdisciplinario de investigación local que fungiera de enlace con el sitio seleccionado para el trabajo de campo, en este caso, el municipio de Charcas en San Luis Potosí. Aunque el proyecto no hacía una referencia explícita a mi área de especialización (estudios del desarrollo), mostraba elementos innovadores para investigar la relación conocimiento-entorno-tecnología que me parecieron, precisamente, una ausencia sensible en los estudios de comunidades rurales. La propuesta del proyecto y la interacción directa con un grupo de investigación emergente, me parecieron las condiciones ideales para contribuir al tiempo en un proyecto, al tiempo que profundizaba en los elementos teóricos que constituían el eje de la propuesta de investigación: el concepto de Cibercultur@ y su propuesta metodológica aplicada en comunidades emergentes de conocimiento local (CEC-L).

PLANTEAMIENTOS INICIALES 
La propuesta de investigación se ubicaba en el actual debate sobre la “brecha digital” (Schiller 1996, Wresh 1996; Mehra et al., 2004); que refiere a las diferencias socioeconómicas entre aquellos que acceden a las tecnologías de información y comunicación (también llamadas TICs) y los que no; postulados que se analizan críticamente por quienes consideran que las TICs no son el único ingrediente necesario para crear un entorno favorable a la reducción de desigualdades sociales (Crovi 2004; Islas y Gutierrez, 2004). Desde la perspectiva de los proponentes de la Cibercultur@ (Gonzalez, Amozourrutia y Maass 2007) la emergencia de nuevas tecnologías, difusión del acceso a Internet e implante de aulas de cómputo en áreas rurales no ha mostrado una reducción significativa en la brecha asimétrica que divide las sociedades a escala mundial de las que han sido histórica y sistemáticamente excluidas. Para ellos, no se trata de instrumentar tecnologías digitales que “conecten” nuevos usuarios a la red mundial desde cualquier rincón del país, sino poner al centro las necesidades de información y comunicación locales que ayuden a resolver problemas prácticos de las comunidades donde se inserten. Así, del proceso de investigación reflexiva en torno a usos sociales de la tecnología se originó una agenda de investigación que hoy se concreta en el desarrollo de y la investigación sobre Cibercultur@.

RAICES DE UN ÁRBOL DE BÚSQUEDA 
Cibercultur@ es un neologismo que entrelaza tres raíces etimológicas para constituir un concepto en construcción. Por una parte, kiber (ciber) proviene del término griego Κυβερνήτης (kybernetes) que refiere a navegación o más específicamente “el arte de pilotear una nave” (2). Esta direccionalidad se aplica a la etimología de cultura del latin cultus o colere que refiere al cuidado y posteriormente “cultivo” del campo y posteriormente otras facultades sociales (Cuche, 1999). Finalmente, el símbolo “@” diferencia la palabra “cibercultura” del neologismo propuesto, haciendo uso de la arroba como una metáfora de espiral abierto o bucle de retroalimentación positiva (Gonzalez, 2008:65).

De acuerdo con la propuesta de investigación el planteamiento teórico-metodológico de la Cibercultur@ requiere en primer lugar, asumir la tecnología no solamente como artefactos de acceso a información sino como un vector social-histórico complejo. Esto de entrada implica reconocer que la adopción, imposición o rechazo tecnológico lleva a posiciones sociales asimétricas y desniveladas dentro de la estructura del espacio social mundial. Propone además conceptualizar a los actores sociales como sujetos –y no solo objetos- de conocimiento o estudio, y finalmente promueve la generación de conocimiento local a través de comunidades emergentes de conocimiento local (CEC-L) que posteriormente se ubiquen en redes de comunidades potenciadas por el manejo de tecnologías de comunicación (González y Mass 2009).

Con esta posición concreta y explicita del quehacer de la investigación, se analizan las acciones colectivas en torno a la producción de información a través de procesos de comunicación en torno al desarrollo de conocimiento. Con diferentes gradientes y densidades, el proceso de investigación profundiza en cada una de estas dimensiones para entender en primer lugar, cómo las dinámicas culturales actuales están constituidas en torno a la triada de información-comunicación-conocimiento y como estos elementos determinan las ecologías simbólicas de grupos sociales concretos. Por ello, quienes participamos el proyecto coincidimos en que

          "…la inversión para conocer y desarrollar cibercultur@ puede convertirse en una efectiva   forma de empoderamiento para conquistar grados de autodeterminación en medio de las desiguales condiciones socio históricas, que convergen en las muy perceptibles y enormes distancias que separan las sociedades de su capacidad para movilizar de manera auto determinante la energía social" (González, 2007:30, 31).

El planteamiento requiere una contraparte de constatación empírica en procesos sociales concretos. Por ello, LabCOMplex trabaja en un proyecto de investigación-acción participativa poniendo en práctica -y a prueba- este constructo teórico y tecnológico (3) en diferentes casos de estudio. Lo que se busca es identificar qué cambia cuando se promueve conectividad a través de cibercultu@ y lo que pensamos es que se pueden ser al menos dos tipos de cambio: cambios cognoscitivos relacionados a los proceso de aprendizaje colectivos y cambios en los modos de organización social básica para generar este proceso cognoscitivo (Gonzalez 2008: 69, 70) que puede derivar posteriormente, en propuestas de desarrollo social comunitario.

COMUNIDAD EMERGENTE DE CONOCIMIENTO LOCAL (CEC-L): EL CASO DE CHARCAS, S.L.P.
Es inusual que uno como investigador, inicie un proyecto sin tener definido su objeto de estudio y sin un cronograma especifico de las etapas y objetivos a cubrir. Para mi, una primera diferencia en este proyecto es que en la primera etapa acordamos iniciar sin “aprioris” de los problemas a analizar. Esto porque no se trataba de ir a comprobar supuestos previamente definidos de los problemas de una comunidad que no conocemos, sino partir de una visión del entorno para definir problemas a investigar desde la visión local. Por ello la investigación-acción participativa fue nuestro método general para acercarnos al sitio de campo elegido y promover la conformación de una contraparte local que fungiera no solo como objetos de estudio sino como co-productores de conocimiento. En eso se sustenta la propuesta de comunidades emergentes de conocimiento local (CEC-L), una colectividad organizada en torno a la generación de conocimiento propio.

La primera parte de investigación fue una etapa exploratoria con una estructura abierta para generar las condiciones para conformar una CEC-L en la ciudad de Charcas, San Luis Potosí; basada en una participación voluntaria, constante y consistente de miembros de la comunidad local. Para promoverla, durante 2009 hubo visitas regulares al municipio de Charcas con el fin de realizar diferentes tipos de acercamientos con personas de la localidad como: encuentros en la preparatoria para conocer la perspectiva de los jóvenes, encuentros con docentes, actores de diferentes sectores productivos (comercio, trabajadores de la mina y miembros de cooperativas de producción rural); miembros de diferentes instituciones sociales, órganos de gobierno local, servicios de salud, espacios recreativos y educativos. Con la ayuda de diferentes actores locales, hemos podido visitar comunidades rurales del municipio para tener un panorama de conjunto de la dinámica social; lo que nos permitió no sólo familiarizarnos con la diversidad cultural de ese entorno específico sino también establecer una relación positiva con los actores locales que van convirtiéndose en esa comunidad emergente en busca de conocimiento especifico de su entorno. El trabajo en conjunto durante 2009 permitió la definición teórico conceptual del tema objeto de conocimiento gracias a la interacción de ambos grupos quedando enfocado al concepto de representaciones sociales en relación a conocimiento y uso de biodiversidad, historia local y procesos socioculturales. Estas líneas de investigación actualmente están siendo evaluadas y constituyen la segunda etapa del proyecto en campo que se realizará durante 2010 junto con la CEC-L de Charcas, hoy auto-denominada "La Otra Mina".

En la puesta en marcha de una CEC-L nos vamos dando cuenta que para su perdurabilidad se requiere algo más que estimulación. Se requiere también que el propio grupo vaya mostrando consistencia a partir del desarrollo de conocimiento local, en productos concretos que muestren su avance en el proceso de conocimiento. Esto implica el acercamiento y la apropiación creativa de proceso de investigación, los instrumentos tecnológicos que facilitan su registro y la reflexión y la comunicación de ese conocimiento. En otras palabras, “habilidades transmisibles que nos permitan operar diestramente con las tecnologías al alcance frente a necesidades de información, para generar y valorar el conocimiento y para coordinar acciones de comunicación que permitan … retejer nuestros añejos y desbalanceados vínculos sociales” (González 2008: 36). En el ejercicio de esa construcción, análisis y difusión del conocimiento propio nuestra pregunta central es ¿Qué pasa durante el proceso? Por ello, una segunda sistematización o “reflexión de segundo orden” es realizada por un grupo de investigadores que acompañamos el proceso analizando en conjunto y desde diferentes perspectivas disciplinarias el proceso de construcción de conocimiento colectivo.

TRASCENDER BABEL: EL EJERCICIO DE INVESTIGACIÖN INTERDISCIPLINARIA 
Asi como promovemos la conformación de una comunidad emergente de conocimiento local (CEC-L) necesitamos responder a nuestra contra parte local con el mismo grado de organización y consistencia requerida bajo la figura organizacional que llamamos comunidad emergente de investigación (CEI), integrada con miembros de diferentes disciplinas, grados académicos e instituciones que articula la dimensión teórico y metodológica de esta investigación-acción participativa.

No todo ha sido un suave tránsito en el proceso colectivo. En la fase exploratoria ha habido retos que nos han hecho evidente las limitaciones de grupos de investigación multi e inter disciplinarios en términos de lenguaje, entendimiento común y en estilos de trabajo individual y colectivo. Como comunidad de investigación, la participación y reflexión colectiva en eventos de formación teórica y metodológica permitieron identificar un lenguaje común a pesar de nuestra diversidad disciplinaria (5). Las sesiones de trabajo semanales, el trabajo en conjunto, han permitido las condiciones para la articulación de un grupo de investigadores que desean enfrentar de forma incluyente y reflexiva los retos de la investigación interdisciplinaria. Hay elementos que debemos considerar como “facilitadores” de nuestra dinámica grupal. El más evidente es, quizás, el uso de plataformas tecnológicas para educación a distancia (en nuestro caso la DEN)(6) que nos permiten la conectividad independientemente de nuestra ubicación física. Sin embargo no son solamente las nuevas tecnologías lo que nos permite una congregación, sino la disposición de construir un sustantivo plural en términos “nosotricos” (Lenkerstof, 2005) para generar conocimiento partiendo del principio de constituir una identidad colectiva con una fuerza de investigación sistemática, profesional y reflexiva.

El propio proceso de investigación va poniendo en evidencia nuestra incipiente cultura de información y de comunicación grupal que incide directamente en nuestra cultura de información en conjunto. Pero, en tanto el proceso es reflexivo, la retroalimentación es permanente y a esos retos buscamos responder con propuestas para organizarnos más y mejor entorno a nuestro proceso de investigación, es decir, para organizarnos más ciberculturalmente. Esto es también, parte del progreso en el experimento que iremos compartiendo en éste y otros espacios. Tal y como discutimos recientemente en un debate sobre mediciones de progreso (Rojas 2009), desde la propuesta conceptual del labCOMplex y quienes colaboramos en la creación de comunidades emergentes de conocimiento local, el progreso, tiene que ver no sólo con “avanzar” sino con el cambio en la forma en que nos coordinamos para “ir hacia delante” y en la forma en que definimos que es “adelante”. Por eso la propuesta central es “reflexionar los modos como los actores sociales se organizan para conocer su realidad y las posibilidades de potenciar esa organización a partir del manejo de sistemas de información y comunicación que promuevan un conocimiento local situado en relación con el mundo (Gonzalez, 2009: 50.)”

Notas
(1) Adscrito al Programa de Epistemología de las Ciencias y Sistemas de Información y Comunicación del CEIICH UNAM bajo el registro (PAPIIT-N-IN-307808-3).

(2)El término también es origen del concepto Cibernética referido como “el arte de la dirección”, origen de estudios especializados en teoría de sistemas, sistemas complejos, aprendizaje organizacional, investigación de operaciones, simulación e inteligencia artificial, entre otros objetos de estudio. Un concepto clave derivado de este desarrollo teórico es el concepto que comúnmente referimos como retroalimentación.

(3)Entendiendo Tecnología como conjunto de conocimientos, saberes o técnicas ordenados sistemáticamente que permiten construir objetos y máquinas para adaptar el medio y satisfacer las necesidades de las personas. Del griego τεχνολογία, (téchnē - τέχνη, arte, técnica u oficio y logía (λογία), el estudio de algo.

(4)La formación de sus miembros incluyen desde antropología, psicología, blibliotecología, ingeniería, sociología, sistemas computacionales, comunicación, ciencias ambientales, historia y educación, con diferentes niveles y grados académicos y adscripción institucional, que incluyen sector público y privado asi como algunos visitantes del extranjero.

(5)Por ejemplo, nuestra participación en el “IV Coloquio Internacional en Cibercultur@ y Comunidades Emergentes de Conocimiento Local: Discursos y Representaciones Sociales” y los siguientes talleres de metodología y diseño de la investigación.

(6)Distance education Network, http://www.dednet.org/


Referencias en este texto
Crovi, D. (2004). Sociedad de la información y el conocimiento. Entre lo falaz y lo posible. Buenos Aires: Crujía Ediciones.

González, J. (2007) Cibercultur@ como estrategia de comunicación compleja desde la periferia. Revista Científica de Información y comunicación de la Universidad de Sevilla. (4) 29-46. Universidad de Sevilla, Sevilla, España.

González, J. (2008) Digitalizados por decreto: cibercultur@ o inclusion forrzada en América Latina. Estudios sobre las Culturas Contemporáneas, junio, año XIV numero 027, Universidad de Colima, Colima, México.

Gonzalez, J. (2009) Cibercultur@ y “progreso”. Notas sobre la dimensión simbólica de la vida social. En Rojas, M. (coord) Midiendo el progreso de las sociedades. Reflexiones desde México. Foro consultivo científico y tecnológico. Octubre, 2009.

González, J., Amozurrutia, J., y Maass, M. (2007) Cibercultura e introducción a la investigación, México, UNAM, CONACULTA.

González, J. y Maass, M. (2009) “Investigación y desarrollo de comunidades emergentes de conocimiento local en México”. Proyecto PAPIIT-N-IN-307808-3, CEIICH, UNAM.

Islas, O. y Gutiérrez, F. (2004). "Sociedad de la información: ¿utopía o cárcel?." Revista Chasqui, No. 85.Schiller, H. I. (1996). Information inequety. Nueva York: Routledge.

Mehra, Bharat; Merkel, Cecelia; Bishop, Ann P. (2004), "The Internet for empowerment of minority and marginalized users", New Media and Society 6: 781–802.

Rojas, M. (coord) (2009) Midiendo el progreso de las sociedades. Reflexiones desde México. Foro consultivo científico y tecnológico. México. Octubre. http://www.midiendoelprogreso.org/


Wresh, W. (1996). Disconnected. Haves and have-nots in the information age. New Brunswick, Nueva Jersey: Rutgers University Press.


Dra. Patricia Almaguer Kalixto

viernes, 15 de enero de 2010

2010 y la segunda época: una reflexión de segundo orden

Cierre e inicio de año requiere evaluar avances y procesos. Los autores retomamos el espacio del blog con una pregunta fundamental ¿Hacia dónde? La primera época del blog se ligó fundamentalmente a ese deseo de compartir reflexiones como doctorantes del campo de conocimiento e investigación elegido (estudios del desarrollo), el proceso del cierre doctoral, el examen del VIVA, la experiencia en nuestros procesos de investigación que abordamos desde una perspectiva cualitativa apoyándonos con paquetes computacionales, incluso, algunas comparaciones en el proceso de enseñanza-aprendizaje en estudios de postgrado con este enfoque tanto en México como en Reino Unido.

Sin embargo, este proceso experimental que inició a mediados del 2008 reconfigura su sentido para pasar a una segunda época. Consideramos que la experiencia de los procesos de investigación en los que participamos, debe ser el eje que articule a nuestro blog en esta siguiente época. Por una parte, Oscar se encuentra involucrado con investigación longitudinal en temas de salud y desarrollo, específicamente relacionados a familia, HIV y vulnerabilidad en el contexto de África, vinculado a instituciones académicas británicas que colaboran para desarrollar esta agenda de investigación. Su permanente interés por utilizar programas de cómputo para análisis de datos cualitativos (CAQDAS por sus siglas en inglés) lo ha llevado a seguir explorando en la práctica la aplicación de NVIVO8, y otros que son de gran interés para quienes estamos con el deseo de conocer más sobre estas posibilidades técnico-metodológicas. Por otra parte, Patricia se encuentra trabajando actualmente temas de investigación inter-disciplinaria combinando el área ambiental y social y además involucrada en procesos de investigación-acción junto con una comunidad emergente de investigación, en el contexto del norte de México. De esta experiencia derivan muchas reflexiones en torno a la configuración de comunidades de conocimiento, el uso de la tecnología en la investigación desde un punto de vista más auto-dirigido, que lleve a fortalecer el concepto emergente de cibercultur@, clave en los procesos de investigación que desarrolla en conjunto con muchos otros investigadores e investigadoras en proyectos específicos que se encuentran actualmente en proceso.

Desde esta posición, distante geográficamente, de los autores, pero cercana en su deseo de mantener este espacio con un sentido renovado, hemos decidido tomar como eje las experiencias actuales y la reflexión de las reflexiones que hacemos en el ejercicio, es decir, reflexión de segundo orden o literalmente la Meta-reflex, retomando el sentido original de este espacio que con gusto compartimos con ustedes, y de paso, abrir a un proceso más constructivo y dialógico de los materiales que se comparten aquí, de los cuales, estamos seguros los lectores tendrán también elementos para enriquecer.

lunes, 2 de marzo de 2009

Geo-nodos y CAQDAS

Los CAQDAS que en la actualidad van a la vanguardia siguen avanzando a gran velocidad, ajustándose al progreso tecnológico disponible comercialmente. El uso de geocodificación en Atlas.ti y en Nvivo es sin duda una muestra reciente de esta característica. Quienes nos encontrábamos en proceso de actualización para transitar del análisis de texto al aprovechamiento de CAQDAS para analizar datos en forma de imágenes, audio y videos enfrentamos ahora el reto de mantener el ritmo acelerado del proceso de actualización con el aprendizaje de los geo-nodos. Las posibilidades que ofrece el uso de geo-nodos son promisorias, en particular en el ámbito de los estudios del desarrollo por su esencial naturaleza geográfica; sin embargo, el grado en que fructificarán depende del nivel de comprensión de otros elementos igual de sofisticados que los principales CAQDAS. En consecuencia, la curva de aprendizaje se acrecienta y la necesidad de colaboración interdisciplinaria crece. Paralelo a lo anterior, crece también el vacío o la insuficiencia de los programas de capacitación en el uso eficaz de CAQDAS en su vinculación con diversos programas como en este caso los derivados de sistemas de información geográfica (GIS).

En materia de geo-nodos ‘Google Earth’ se perfila como una de las principales fuentes de información geográfica que comienza a ser aprovechada para análisis cualitativo; sin embargo, existen otras alternativas para el uso de sistemas de información geográfica que los investigadores profesionales utilizan, como el comercializado por CWEST y como ARcGIS Explorer de ESRI, por mencionar sólo dos. El acceso a fuentes gratuitas de esta clase de datos no parece representar mayor problema como sí en cambio ocurre ante la insuficiencia de conocimiento y capacitación entre un amplio número de potenciales usuarios de esta información, tales como estudiantes de investigación en el área de ciencias sociales. Nuevamente el progreso tecnológico parece rebasar la actualización de los programas de formación a nivel doctoral, llevando a mantener un círculo vicioso en el que el estudiante/investigador profesional debe descubrir y aprender por su cuenta herramientas tecnológicas para investigación y su uso eficiente.

Han pasado los tiempos en que la provisión de una computadora para cada estudiante dentro de las instalaciones universitarias era muestra de modernidad. Hoy es indispensable que cada estudiante cuente con su propio equipo de cómputo portátil y licencias de uso de diversos programas especializados, además de los básicos como la paquetería de Microsoft u opciones equivalentes. Esto representa costos que no están contemplados en las becas y también implica un costo que no está calculado en los presupuestos de las universidades salvo en casos excepcionales. Esto implica además la programación sistemática de tiempos para el aprendizaje del uso del equipo y programas de cómputo que frecuentemente se actualizan, así como contar con personal docente capacitado para facilitar dicho proceso de aprendizaje. Actualmente las universidades no cuentan con personal suficiente para satisfacer esta exigencia general.

En una perspectiva optimista, es positivo que el estudiante de investigación viva la experiencia de ser pionero en diversos aspectos y que la comunidad académica se enriquezca precisamente gracias a la creatividad y esfuerzos conjuntos de nuevas generaciones que tienen que ingeniárselas para salir adelante con situaciones inesperadas o respecto de las cuales existe mínina o nula experiencia por parte de sus supervisores. Es quizás este uno de los aspectos en que el sistema de formación doctoral británico ofrece una ventaja pedagógica frente al de otras regiones en donde se aspira a instruir al estudiante en todas las materias que necesita para luego investigar, en vez de aprender investigando.

Dr. Oscar Alvarez-Macotela

lunes, 16 de febrero de 2009

Algunos Retos y Soluciones Generales en el uso de CAQDAS

Uno reto que muchos estudiantes de investigación en el área de ciencias sociales a nivel doctoral enfrentan en la actualidad es sobrevivir fructíferamente la actual revolución de metodologías. En este sentido, un obstáculo importante es la aún insuficiente literatura actualizada acerca de métodos de investigación; los pocos programas de capacitación actualizados en esta materia, y el limitado acceso a supervisores con experiencia en el uso de CAQDAS. En parte, esto obedece a que son minoría los estudiantes de investigación y supervisores a nivel doctoral que usan CAQDAS.

La resistencia a usar CAQDAS es alimentada por literatura desactualizada. Este es el caso de publicaciones anteriores al periodo 2006-2008, en el que el avance tecnológico disponible comercialmente al público transformó substancialmente los alcances y formas de hacer investigación cualitativa. La literatura de relevancia en métodos de investigación cualitativa anterior a 2006 no aborda CAQDAS o, cuando lo hace, continúa dominada por discusiones acerca de ventajas y desventajas en el uso de programas de cómputo. En consecuencia, los textos contemporáneos en materia de métodos de investigación siguen tratando el tema de CAQDAS en capítulos por separado, sugiriendo una falsa dicotomía entre herramientas y proceso. Por ejemplo, la tercera edición (2008) del clásico de Alan Bryman “Social Research Methods” publicada por Oxford University Press. El reto de combinar discusiones acerca de metodología y enseñanza de los aspectos funcionales de CAQDAS es una dificultad importante. Johnston resalta que dicha circunstancia se debe a que CAQDAS no es visto como parte integral del proceso de análisis. El cambio de perspectiva comienza a reflejarse en las obras de la Dra. Lynn Richards y de la Dra. Pat Bazely que Meta:reflex ha referido previamente. No obstante que los programas de cómputo para asistir la investigación cualitativa han estado disponibles al público desde hace más de dos décadas, al finalizar el primer decenio del 2000 aún no existen requerimientos específicos en el Reino Unido para que la generalidad de supervisores y examinadores a nivel doctoral, especializados en análisis cualitativo, cuenten con capacitación mínima en el uso de CAQDAS. Bajo esta consideración, la Dra. Johnston cuestiona si es aceptable que en la actualidad los supervisores y examinadores a nivel doctoral continúen sabiendo menos que sus estudiantes —cuando estos últimos han sido usuarios críticos de CAQDAS— acerca del uso de CAQDAS y de las diversas implicaciones de la revolución tecno-metodológica contemporánea. Aunque en Meta:reflex consideramos que este cuestionamiento debe entenderse como una pregunta retórica, no dejamos de observar que, en nuestra experiencia, el uso de CAQDAS continúa siendo un tema secundario en la gran mayoría de las universidades británicas; que el mismo tema ha pasado por alto en las principales universidades latinoamericanas, y el mismo no ha sido tomado en cuenta por patrocinadores de estudiantes de doctorado en países como México, como el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT). Esto puede inferirse al observar que las licencias para uso de los CAQDAS que se encuentran a la vanguardia están disponibles sólo en algunas escuelas de algunas universidades, como es el caso de la Escuela de Desarrollo Internacional de la Universidad de East Anglia. Las becas para estudios doctorales no incluyen apoyo alguno para la adquisición ni de las licencias de uso ni del equipo de cómputo necesario para usar los CAQDAS de última generación. En esas condiciones, es incoherente suponer que los egresados del doctorado cuentan con la formación y elementos mínimos para utilizar CAQDAS y para guiar a las nuevas generaciones en la generación de conocimiento.

En un contexto internacional en el que presenciamos cada vez mayores niveles de transparencia tanto en el ámbito público como en el privado, el uso de CAQDAS está permitiendo a varios investigadores responder a las expectativas de quienes patrocinan proyectos de investigación de vanguardia. Esto es positivo pero una de sus implicaciones para quienes continúan resistiéndose a la adopción de CAQDAS en sus trabajos ordinarios es que las nuevas fronteras de exigencia en transparencia difícilmente pueden alcanzarse por vías manuales. Véase por ejemplo: Bringer, Joy D., Lynne H. Johnston, y Celia H. Brackenridge (2004) “Maximizing Transparency in a Doctoral Thesis: The Complexities of Writing About the Use of QSR*NVIVO Within a Grounded Theory Study”. Qualitative Research 4 (2):247-265.

Las demostraciones de programas como NVivo y Atlas.ti, tanto las disponibles en los sitios Web de los desarrolladores de ambos programas de cómputo como las presentaciones promocionales de los representantes de QSR International y de Atlas.ti.GmbH hacen en diversos países, infunden entusiasmo en los nuevos usuarios de CAQDAS; sin embargo, como observa la Dra. Johnston, esas promociones y tutoriales son para efectos de enseñar el uso de los programas de cómputo mas no para enseñar metodologías cualitativas.

Una manera en que los novicios en el uso de CAQDAS como NVivo y Atlas.ti puden reducir el tiempo que lleva recorrer la curva de aprendizaje asociada con aspectos técnicos de la funcionalidad de estos programas de cómputo es usarlos como una herramienta de administración, para todo el proceso doctoral, en vez de simplemente para los aspectos que inicialmente son considerados como “datos para analizar”, tales como transcripción de entrevistas y notas de trabajo del campo. De hecho, es poco técnico dejar el uso de CAQDAS para "la fase del análisis". En mi experiencia usando CAQDAS, así como ayudando a otras personas en la implementación de CAQDAS en diversos proyectos, es claro que una de las fuentes de frustración en el uso de CAQDAS es precisamente dejar el uso de los programas de cómputo para después de la recolección de datos, en vez de usarlo durante todas las distintas fases del proceso de investigación. A mi juicio, es aquí donde radica una de las falsas concepciones de CAQDAS, especialmente de los programas más completos como NVivo y Atlas.ti.

Las conclusiones de trabajo de la Dra. Johnston refuerzan uno de los planteamientos centrales que hemos hecho en Meta:reflex, en el sentido de que hace falta mucho más intercambio de experiencias entre usuarios CAQDSAS y docentes. En el artículo de la Dra. Johnston se ofrecen sugerencias prácticas, las que pueden implementarse en los programas de capacitación en la materia. Estas cuestiones pueden fructificar si se procuran procesos de deliberación dentro de los programas de capacitación en métodos de investigación a nivel posgrado. Los supervisores a nivel maestría y doctorado necesitan participar proactivamente en este debate. Al respecto, Meta:reflex contribuye haciendo accesible al público de habla hispana algunas ideas torales, además de sugerir la lectura del artículo que se ha comentado: Johnston, Lynne. 2006. Software and Method: Reflections on Teaching and Using QSR NVivo in Doctoral Research. International Journal of Social Research Methodology 9 (5):379 - 391.

Dr. Oscar Alvarez-Macotela

viernes, 15 de agosto de 2008

El proceso de investigación: metáforas y analogías

A pesar de avances en la investigación social aplicada, aun persiste el modelo lineal (clásico) que refiere el proceso de investigación como una trayectoria recta y continua. Una práctica dónde el/la investigador(a), ajeno a la situación a la que se acerca a conocer, establece una serie de métodos para recolectar información que le permitan corroborar o eliminar hipótesis previamente establecidas. El modelo lineal haría pensar que uno puede concretarse a cuatro pasos sucesivos e irrepetibles: (1) elaborar una propuesta de investigación; (2) recolectar datos (como si se tratara de salir a cortar manzanas en un huerto sin problemas); (3) “analizarlos” y (4) redactar el articulo/tesis/reporte en estricto orden sin tener que volver tras en ningún paso.

Las limitantes del modelo lineal han dado lugar a un cambio de paradigma del proceso de investigación que empieza a transformar sus propias metáforas. Así, la imagen de línea recta fue primero remplazada por la del círculo. Bentz y Shapiro (1998) argumentan que este cambio es resultado de la creciente multi-disciplinariedad de los métodos de investigación. Su argumento es que las tradiciones multidisciplinarias son rebasadas por la innovación de métodos que respondan a las necesidades de los nuevos enfoques de estudio. Al romper las barreras disciplinarias se amplían las posibilidades de búsqueda a partir de lo que el/la investigador(a) elige como ruta para su recolección de información y análisis. A manera de representación, Leedy (1979, 2005) propone un modelo circular donde el investigador elabora ‘ciclos de estrategias’ para responder la pregunta de investigación inicial. Sin embargo, Leedy utiliza explícitamente la imagen de la hélice como metáfora de su modelo de investigación y con esto, aunque contribuye a desmantelar la idea de un proceso lineal estático, la metáfora —aun mecánica— deja fuera a el/la investigador(a) y su reflexividad del proceso.

La incorporación de elementos del pensamiento complejo a los procesos de acción investigativa (Morin 1986, Ibáñez 1998) nos ayudan a substituir la imagen del círculo cerrado y cronometral de Leedy (1979, 2005) por la imagen de la espiral, al considerar la reflexividad del sujeto investigador como elemento clave del proceso. Al visualizar el proceso de investigación como espiral se asume que el proceso en sí mismo está compuesto por diferentes ciclos o etapas pero que éstas no están desasociadas unas de otras, sino que se retroalimentan a partir de la reflexividad del investigador. De entrada, al delimitar el objeto de estudio se aplica ya un primer nivel de análisis que discrimina variables sobre otras. La clave es aprovechar los métodos y técnicas que existen para realizar investigación empírica bajo una estrategia que facilite consistencia y profundidad en el proceso de (a) generar preguntas de investigación pertinentes; (b) seleccionar métodos particulares para investigar el tema; (c) recolectar datos con fines exploratorios y corroboratorios pero abiertos a la reflexividad del proceso mismo; (d) examinar y procesar información hasta identificar evidencia que ayude a responder de mejor manera las preguntas de investigación iniciales; (e) identificar limitaciones y potencialidades de la investigación para generar nuevas preguntas. Lo importante aquí es incluir en la documentación, la reflexividad del investigador en el proceso, hilo conductor en el proceso de búsqueda.


Un paso más allá de la metáfora
de la espiral es la del bucle o rizoma (Jung 1963, Deleuze & Guattari, 1987). Desde esta perspectiva, el proceso de investigación sigue siendo una trayectoria en espiral, pero al enfatizar su interacción con el contexto reconoce la potencialidad de nuevas trayectorias a partir de la bifurcación. Desde el modelo lineal clásico las fracturas producidas por la desestabilización, desorden y ruido al protocolo de investigación son indeseables y se suprimen a partir de la reducción de supuestos teóricos o el control absoluto de condiciones experimentales. Desde la visión compleja estas interacciones son parte de la creatividad del propio proceso y es lo que definirá su trayectoria y el aprendizaje de y desde el mismo. Así el bucle se reconoce como parte de un rizoma, es decir de procesos espirales interconectados.

Quizás este es el momento de preguntarse cuáles son las implicaciones de estos ejercicios teóricos y sus metáforas en acciones concretas de la investigación. Para la investigación lineal una mera distracción que lo separa de su acercamiento tipo jeringa, preciso, pero desinfectado del contexto que le rodea, desde la que extrae información para ubicarla en categorías establecidas que satisfacen la necesidad de conocimiento fragmentado de su contexto. Para la investigación que busca explicar procesos sociales complejos, la metáfora de la espiral y el rizoma pueden ser dispositivos de diálogo entre la investigación como acción y sus múltiples componentes, donde se incluye a el/la investigador(a) y a los que observa como sujetos interactuantes. Así la investigación se asume como una trayectoria que modifica y es modificada por el contexto y a los hallazgos de investigación como resultado de un entramado social desde donde se puede aportar y discernir para transformar. Desde esa visión la investigación no es una aguja que atraviesa una trama sino un hilo conductor en la trama misma.

En ese sentido Meta:reflex es parte de un proceso de espiral en la que el giro actual está dado por nuestro interés como investigadores de ‘compartir la experiencia’. Pero también le reconocemos como parte de un rizoma mayor, que produce y es producto de bifurcaciones con otros procesos de aprendizaje y por ende, parte activa de la transformación de nuestro entorno.


bibliografía recomendada
Bentz, V. y Shapiro J (1998) Mindful Inquiry in Social Research. London: Sage

Deleuze, G & Guattari, F. (1976) Rhizome: introduction (Paris: Minuit, 1976).

Ibaniez (Editor) (1998) Nuevos Avances En La Investigación Social. La investigación Social De Segundo Orden. Madrid. Ed. Anthropos. (introducción de libro aquí)

Jung, C. (1963) Memories, dreams, reflections. New York: Pantheon Books.

Leedy, P (1993) Practical Research. Planning and Disign. 5ª. ed. McMillan. Estados Unidos. Introducción de libro, click aquí)

Morin E (1986) El Método: el conocimiento del conocimiento, Editorial Seuil.

Por: Patricia Almaguer-Kalixto

miércoles, 2 de julio de 2008

Inauguracion del blog

Bienvenid@s!

Hoy inauguramos un proyecto compartido. meta:reflex

Combinado con la accion de reflexionar, Meta (del griego: μετά = "más alla", "después de"), nos evoca la idea de ir mas allá de nuestras acciones particulares y contribuir desde la experiencia colectiva a nuevas formas de hacer y difundir ciencia social.

Meta:reflex es un blog de difusión y discusión de ideas sobre investigación social desde plataformas interdisciplinarias, con un enfoque en metodologías y técnicas de investigación y un interés en contribuir a los estudios del desarrollo.

Meta: reflex es tambien un proceso de aprendizaje compartido. Apreciamos tus comentarios y sugerencias!

Patricia Almaguer-Kalixto y Oscar Alvarez Macotela