- Aldred, Rachel. (2009). "From community participation to organizational therapy? World Cafe and Appreciative Inquiry as research methods." Community Development Journal Advanced Access: 1-15
- Bryman, Alan. (2008). Social Research Methods. London, Oxford University Press. 3a ed.
- Gilbert, Nigel. (2008). Researching Social Life. London, SAGE. 3a ed.
- North, Douglass C., John Joseph Wallis, y Barry R. Weingast. (2006). A conceptual framework for understanding Recorded Human History. NBER Working Papers, National Bureau of Economic Research: 80.
METODOLOGÍA Y TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN PARA ESTUDIOS DEL DESARROLLO (4a Época)___________________ Patricia E. Almaguer Kalixto y Oscar Alvarez Macotela
miércoles, 2 de junio de 2010
INNOVACIONES EN MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN PARTICIPATIVOS Y DESARROLLO INTERNACIONAL
domingo, 28 de febrero de 2010
Métodos mixtos y CAQDAS
Meta:reflex estuvo presente en el seminario sobre métodos mixtos en la Universidad de Surrey el pasado 17 de febrero de 2010. La síntesis de las presentaciones y las ayudas visuales utilizadas por los ponentes se encuentran disponibles al público en el sitio del ‘CAQDAS Networking Project’. Entre las cuestiones interesantes de ese evento hay dos temas que consideramos relevantes para compartir en este espacio: Primera, el incipiente grado de comprensión y uso de las metodologías mixtas, así como parte del trasfondo de la creciente popularidad de la idea de “métodos mixtos” y su apoyo con “CAQDAS” en centros donde se realiza investigación aplicada de punta en ciencias sociales como el Reino Unido. Segunda, la obsoleta imagen del investigador en las ciencias sociales cuyas herramientas principales de trabajo son “papel y pluma”, con sus equivalentes modernos en la forma de máquinas de escribir o, más recientemente, procesadores de texto.
En el primer tema, la ponencia de la Dra. Jane Fielding propició una enriquecedora discusión acerca de las dificultades epistemológicas y prácticas en la planeación y ejecución de proyectos de investigación cuando estos últimos involucran colaboradores especializados en métodos numéricos y otros en cualitativos. En Meta:reflex pensamos que este punto también es trascendente tratándose la evaluación de proyectos. El asunto es complejo cuando el evaluador de una propuesta de investigación o de resultados de la ejecución de un proyecto en particular, carece del conocimiento y experiencia multi-metodológica para generar una crítica constructiva sobre la viabilidad, los méritos y alcances de todos los trabajos sometidos a su consideración; sin embargo, el dictamen debe producirse! En este sentido, lejos de denostar el trabajo de los evaluadores, Meta:reflex hace un llamado a la comunidad latinoamericana de expertos en metodología para generar y ajustar elementos de guía y soporte en esta materia.
La formación metodológica de estudiantes de investigación, a nivel doctoral en ciencias sociales, suele concentrarse en la selección que el propio estudiante hace de una de las tres opciones metodológicas (numérica, cualitativa o mixta). La mayoría opta por la aplicación de métodos numéricos o cualitativos, lo que deja poca oportunidad para que las nuevas generaciones de investigadores se familiaricen con el uso e implicaciones de las metodologías mixtas. Cabe destacar que las nuevas generaciones de docentes y evaluadores son parte de este mismo ciclo. Ello refuerza además que muchos investigadores continúen autodefiniéndose de acuerdo con uno u otro paradigma, según sus preferencias o de acuerdo a su capacitación personal en materia metodológica. Es minoría quienes se visualizan como investigadores, con genuina independencia de su conocimiento y experiencia en proyectos de investigación basados en métodos numéricos, cualitativos o mixtos. A nivel práctico y epistemológico, existe una distancia entre los métodos de investigación comúnmente usados y la genuina disposición de asumir las implicaciones del reto creativo de diseñar y aplicar metodologías apropiadas a las preguntas de investigación que la comunidad científica considera relevantes, con independencia de la preferencia por los métodos numéricos o cualitativos que tengan los investigadores.
Por último, una de las personas que intervino en el seminario expresó una interesante reflexión cuestionando si los métodos mixtos son realmente algo nuevo o si estamos en presencia de una simple moda o quizás una estrategia discursiva para posicionarse como “expertos a la vanguardia” a fin de insertarse o consolidarse dentro de algunos grupos de trabajo y para acceder con menos dificultad a montos substanciales de financiamiento. El planteamiento se motivó en la idea de que las probabilidades de éxito frente a los patrocinadores de investigación son más altas si la propuesta de investigación incluye estratégicamente expresiones como “investigación colaborativa”; “equipos multi-disciplinarios”; “interdisciplina”; “métodos mixtos” y el uso de herramientas de cómputo sofisticadas como los principales CAQDAS en el mercado (Nvivo 9, MaxQDA 2010 y Atlas.ti 6). En Meta:reflex consideramos que la comunidad latinoamericana que se vincula con trabajos de investigación en ciencias sociales debe insertarse activamente en la discusión de este punto. Hace falta abrir y mantener la deliberación sistemática; con mayor profundidad; en forma constructiva y orientada a resultados publicables.
En cuanto al segundo tema, nuestra reflexión se derivada de una de las preguntas con que la Dra. Christina Silver concluyó su presentación: Dado que los CAQDAS disponibles actualmente parecen lejos de satisfacer las necesidades prácticas de sus usuarios, especialmente cuando la información que se analiza es distinta a textos convencionales -la ponente se pregunta- qué importancia tiene si los investigadores terminan por recurrir a diferentes herramientas tecnológicas para analizar diferentes tipos de información. En otras palabras ¿debemos esperar que un sólo programa de cómputo, en una computadora personal ultra-portátil, nos permita solucionar todas las necesidades para analizar cualquier tipo de datos? ¿Debemos influir proactivamente para que los desarrolladores de soluciones tecnológicas generen la panacea metodológica? Por ahora parece que incluso los CAQDAS más similares entre sí presentan diferencias cuyas ventajas y desventajas sugieren que el mayor beneficio para sus usuarios derivaría de que los CAQDAS continúen evolucionado con divergencias, en vez aspirar a convertirse en un conjunto de programas equivalentes y con soluciones universales.
Pensamos que el progreso tecnológico actual y el previsible para la próxima década, lleva a una situación en que el trabajo de laboratorio ha dejado de ser elemento que define exclusivamente a los científicos en el área de ciencias naturales. El trabajo del investigador contemporáneo en ciencias sociales requiere del uso cotidiano de laboratorios, adecuados a las características de las disciplinas sociales. Es en beneficio colectivo que se aproveche la tecnología y herramientas de diverso tipo para facilitar la generación de nuevo conocimiento, orientado a resolver las necesidades sociales contemporáneas. Esto tiene varias implicaciones para patrocinadores de investigación, así como para universidades y centros de investigación; por ejemplo, en términos de presupuesto para la adquisición de la infraestructura necesaria, así como para la formación de sus recursos humanos: estudiantes, docentes y personal administrativo a cargo de la adquisición y mantenimiento de dicha infraestructura.
Dr. Oscar Alvarez-Macotela
viernes, 15 de enero de 2010
2010 y la segunda época: una reflexión de segundo orden
Sin embargo, este proceso experimental que inició a mediados del 2008 reconfigura su sentido para pasar a una segunda época. Consideramos que la experiencia de los procesos de investigación en los que participamos, debe ser el eje que articule a nuestro blog en esta siguiente época. Por una parte, Oscar se encuentra involucrado con investigación longitudinal en temas de salud y desarrollo, específicamente relacionados a familia, HIV y vulnerabilidad en el contexto de África, vinculado a instituciones académicas británicas que colaboran para desarrollar esta agenda de investigación. Su permanente interés por utilizar programas de cómputo para análisis de datos cualitativos (CAQDAS por sus siglas en inglés) lo ha llevado a seguir explorando en la práctica la aplicación de NVIVO8, y otros que son de gran interés para quienes estamos con el deseo de conocer más sobre estas posibilidades técnico-metodológicas. Por otra parte, Patricia se encuentra trabajando actualmente temas de investigación inter-disciplinaria combinando el área ambiental y social y además involucrada en procesos de investigación-acción junto con una comunidad emergente de investigación, en el contexto del norte de México. De esta experiencia derivan muchas reflexiones en torno a la configuración de comunidades de conocimiento, el uso de la tecnología en la investigación desde un punto de vista más auto-dirigido, que lleve a fortalecer el concepto emergente de cibercultur@, clave en los procesos de investigación que desarrolla en conjunto con muchos otros investigadores e investigadoras en proyectos específicos que se encuentran actualmente en proceso.
Desde esta posición, distante geográficamente, de los autores, pero cercana en su deseo de mantener este espacio con un sentido renovado, hemos decidido tomar como eje las experiencias actuales y la reflexión de las reflexiones que hacemos en el ejercicio, es decir, reflexión de segundo orden o literalmente la Meta-reflex, retomando el sentido original de este espacio que con gusto compartimos con ustedes, y de paso, abrir a un proceso más constructivo y dialógico de los materiales que se comparten aquí, de los cuales, estamos seguros los lectores tendrán también elementos para enriquecer.
martes, 4 de agosto de 2009
Perspectivas y Estrategias de México y del Reino Unido en Capacitación para Metodología de Investigación en las Ciencias Sociales
Formación Internacional de Investigadores Mexicanos
México es uno de los pocos países latinoamericanos que ha contado con una consistente política de estado que canaliza montos substanciales de su presupuesto para mejorar su sistema de investigación, con perspectiva de largo plazo. Así ha ocurrido durante las últimas cuatro décadas. México se fijó la meta de generar un sistema de ciencia y tecnología acorde con las necesidades prioritarias del país, para solucionar problemas nacionales específicos, y que contribuya a mejorar la calidad de vida de su población. Para alcanzar estos objetivos nacionales, se creó en 1970 el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT). Por este conducto el estado mexicano fomenta el desarrollo científico y tecnológico del país apoyando proyectos nacionales de investigación científica; estimulando la vinculación entre los procesos productivos y la academia mexicana; promoviendo en las empresas nacionales calidad, competitividad e innovación tecnológica.
En la medida que lo han permitido las recurrentes crisis económicas y políticas por las que ha atravesado la sociedad mexicana entre 1970 y 2010, el sistema de formación científica mexicano ha contado con presupuesto para becar a sus recursos humanos dedicados a la investigación para que acudan a programas presenciales de tiempo completo, en cualquier parte del mundo que ofrezca los mayores niveles de calidad en formación y producción científica a nivel internacional. Una razón de esas becas es la substancial diferencia que existe entre la menor infraestructura, presupuesto y personal dedicados a la investigación académica en México y la disponible en los países donde se realiza la mayor parte de la investigación de frontera como los Estados Unidos y el Reino Unido.
Por razones más bien circunstanciales y no necesariamente calculadas, en los Estados Unidos y en el Reino Unido se generaron sistemas de ciencia y tecnología globales. En ambos casos dichos sistemas son un componente estratégico para fines nacionales, pero su producción científica se realiza con una visión universal que contrasta con la perspectiva nacional del modelo mexicano.
La solución de becar a estudiantes mexicanos para que se capaciten fuera de su país tiene sus bondades pero también limitaciones. Una de éstas es que los investigadores formados en centros de excelencia difícilmente pueden generar la clase de conocimiento al que aspira la política mexicana, si trabajan sin continuar vinculados formalmente al sistema de redes de investigadores de las universidades en las que se formaron o en las que modernizaron su capacitación. La infraestructura nacional tiene que transformarse en forma coherente con los procesos de formación de sus investigadores a nivel internacional. Haberse graduado en un ambiente académico de alto nivel internacional es insuficiente si no se complementa con la infraestructura de un sistema de investigación que vaya mucho más allá de la ayuda financiera para sufragar colegiaturas y gastos de manutención. Cabe aclarar que los programas de beca referidos cubren sólo una parte del costo involucrado en realización de estudios doctorales modernos, basados en proyectos empíricos en vez de meramente especulativos. Esto obedece en parte a la idea de que el becario recibirá toda su capacitación en la universidad donde se matriculó, lo que resulta erróneo, al menos en el sistema británico.
Reino Unido
La naturaleza universal del conocimiento científico impone un reto para conciliar la formación internacional de científicos y la visión nacional. Este reto no es exclusivo de países como México. Por ejemplo, en el propio Reino Unido se tiene conciencia de que a pesar de su amplia y robusta infraestructura para (i) formar investigadores y (ii) realizar investigación en ciencias sociales, es necesario complementar el sistema local con otros componentes que actualicen y optimicen cotidianamente los conocimientos y formación de los investigadores. El doctorado (‘Ph.D.’) es un grado académico que no se otorga por demostrar que se posee vastísimo conocimiento sobre un tema o en alguna disciplina, sino por demostrar que se tiene la capacidad para generar y responder preguntas de investigación relevantes a la ciencia contemporánea. Saber cómo realizar investigación es esencial. Por ello resulta poco promisorio esperar que la planta de investigadores de un país genere nuevo conocimiento a partir del uso de las metodologías convencionales aprendidas a nivel estudiantil. Al respecto, cabe revisar algunos aspectos del modelo británico.
ESRC
Uno de los motores centrales del sofisticado aparato a través del cual se realiza investigación en el Reino Unido es el Consejo para la Investigación en Ciencias Sociales del Reino Unido (ESRC). En esta contribución nos centramos en la Iniciativa para el Desarrollo del Investigador, que es un fragmento de la gigantesca estructura del ESRC. En contribución futura Meta:reflex incluirá algunas reflexiones acerca del NSF de los Estados Unidos, que es una organización similar al ESRC británico.
Como parte de la estrategia institucional del Reino Unido para procurar el óptimo desarrollo de la investigación en ciencias sociales, el ESRC estableció la Iniciativa para el Desarrollo del Investigador (RDI) que promueve la capacitación de investigadores en ciencias sociales en cualquier fase de sus respectivas carreras. El objetivo es desarrollar la infraestructura de capacitación óptima para impulsar la formación de investigadores de manera sistemática. Con esa finalidad, la iniciativa RDI busca facilitar la producción y aplicación de un amplio rango de actividades y recursos, incluyendo actividades encabezadas por estudiantes; capacitación de estudiantes de investigación y de investigadores profesionales a lo largo de sus carreras; eventos regionales, y el desarrollo y aplicación de nuevas herramientas y paquetes para efectos de capacitación. La iniciativa RDI trabaja en forma coordinada con otras actividades y recursos del ESRC como el Centro Nacional para Métodos de Investigación; el Servicio de Datos Económicos y Sociales; El Centro Nacional para e-Ciencias Sociales; así como la redes para generar y ampliar la capacidad de investigación en Gales y Escocia; y el Programa de Métodos de Investigación.

La iniciativa RDI se ha venido materializando a través de una serie de rondas multi-temáticas, que agrupan diversos aspectos y temas estratégicamente seleccionados para su fortalecimiento por parte del ESRC. A continuación se presenta una muestra de algunos de dichos aspectos y temas que tienen particular relevancia tratándose de metodologías cualitativas, dentro de las tres primeras rondas. En esta colaboración se incluyen hipervínculos para facilitar al lector el acceso a las fuentes y detalles de los componentes mencionados.
La Ronda 1 incluyó los siguientes proyectos: Recolección y Análisis de Datos en Ciencias Sociales; Sociología viva: Investigación en Ciencias Sociales aplicando tecnologías digitales de información; Habilitando al Investigador en Ciencias Sociales para Analizar Información Cualitativa; Capacitando Investigadores en Análisis de Políticas Públicas y sus Implicaciones Prácticas; Vinculando Datos Internacionales a nivel Macro y Micro.

Cada uno de los proyectos mencionados se subdivide en varios temas específicos abordados. A manera de ejemplo, incluimos aquí mayores detalles del proyecto Recolección y Análisis de Datos en Ciencias Sociales. La selección de módulos presentada aquí se limita a métodos cualitativos ya que los aspectos metodológicos en esta Escuela de Verano son mucho más amplios. Los cursos específicos se enfocaron a: (i) Diseño de Investigación; (ii) Métodos de Investigación (Comparativos y del Caso); (iii) Recolección de datos (Encuestas; Entrevistas cualitativas y 'Focus groups'; Observación Participante y Sin-participación), y (iv) Análisis (Aplicando la teoría del discurso; Longitudinal y Comparativo; de Redes sociales, y de Políticas públicas).

La Ronda 2 incluyó los siguientes programas específicos: Capacitando a los científicos sociales en Metodologías de Investigación 'Online' (TRI-ORM); Etnografía, Lenguaje y Comunicación; Talleres de Alto nivel en Interdisciplina (ISSTI Massterclasses); Transitando de la información recabada al texto publicado: Exploraciones en Análisis, Redacción y Retórica para la Investigación Cualitativa; Programa Escosés para Capacitación Avanzada en Antropología Social; Generando Capacitación en Métodos Visuales; Capacitando al Investigador en el Ejercicio Ético de la Investigación en Ciencias Sociales.

La Ronda 3 incluye los siguientes programas: Capacitando Estratégicamente al Investigador para Capacitar; Construyendo Capacidades para la Investigación Empírica Socio-Jurídica; Capacitando a los capacitadores para construir y perfeccionar habilidades en consultaría y sicoterapia; Geo-Refer 2: Respondiendo a las necesidades del investigador en geo-referenciación; Lineamientos éticos: Capacitación online y guía practica para el proceso y los procedimientos de la investigación en ciencias sociales.
La Ronda 4 está en proceso de definir su contenido. Igual que las rondas anteriores, se trata de un programa con estrategia integral del sistema británico que incluye el Centro Nacional para Métodos de Investigación; el Servicio de Datos Económicos y Sociales; El Centro Nacional para e-Ciencias Sociales; así como la redes para generar y ampliar la capacidad de investigación en Gales y Escocia; y el Programa de Métodos de Investigación.
Aunque las rondas de la iniciativa RDI son abiertas a estudiantes de investigación, las mismas se dirigen primordialmente a investigadores que ya cuentan con el grado de ‘Ph.D.’; que son docentes en las universidades británicas y/o que tienen a su cargo la realización de diversos proyectos de investigación de mucho mayor alcance que los realizados por estudiantes de doctorado.
Algunas reflexiones y Propuestas
De lo anterior cabe destacar dos puntos: Primero, que la capacitación de las rondas comentadas es adicional a los programas mínimos de formación metodológica que las universidades británicas ofrecen a nivel de doctorado. Segundo, que la implementación de la iniciativa RDI involucra a la pluralidad de universidades británicas; esto es, el sistema universitario británico opera bajo una estrategia integral, en vez de atomizar sus recursos. Es erróneo asumir que incluso las célebres universidades de Oxford y Cambridge operan aisladamente del resto. En consecuencia, sería de esperar que todos los estudiantes de doctorado participen proactivamente en esta clase de programas interdisciplinarios en metodología, a lo largo de todo su proceso de formación. Sin embargo, la experiencia sugiere que ese nivel de participación ocurre en la minoría de los casos y en general de manera poco sistematizada.
La planeación y monitoreo estratégicos del aprovechamiento de oportunidades de los becarios de CONACYT y sus similares latinoamericanos, que estudian doctorados en el Reino Unido, contribuirían a la mejor capacitación de esos recursos humanos. Suplementar con esta perspectiva integral las estrategias actuales facilitaría también que los mismos becarios transfieran, hacia sus países de origen, la información, capacitación y experiencias que hayan adquirido en aspectos de metodología al interactuar con investigadores ya profesionalizados en los cursos de la incitativa RDI. Además, para maximizar dicha transferencia hace falta conceder mayor relevancia a diversos medios alternativos y/o suplementarios a la presencia física de los investigadores en sus países de origen.
La meta que México se ha fijado para generar conocimiento nacional, disminuyendo su dependencia del generado por la comunidad científica internacional, parece loable bajo el criterio de la soberanía. Esto es tomando en cuenta las ventajas políticas y económicas asequibles por los países que cuentan con investigadores altamente capacitados para generar conocimiento y tecnología de punta. Sin embargo, la aplicación inflexible de una política restringida al ámbito nacional implica un alto riesgo de redundancias. En muchos casos podría estarse financiando la mera reproducción de modelos desarrollados fuera de México. Visto con menor optimismo, el riesgo es destinar recursos humanos y materiales para financiar descubrimientos o inventos conocidos por la comunidad científica internacional. La naturaleza universal del conocimiento científico se contrapone a la eficiencia de una política de estado encaminada a generar ciencia nacional, en vez de generar conocimiento científico.
El grado académico de ‘Ph.D.’ es condición insuficiente para producir investigación que sea atendible por la comunidad científica internacional, sobre todo si los investigadores de un país tienen que sujetarse a limitantes y parámetros nacionales. Es improbable que los investigadores de punta incluyan en su agenda ordinaria la lectura de publicaciones en medios distintos a las revistas arbitradas internacionales. Dada la naturaleza global de la ciencia y en el contexto político contemporáneo, conviene revisar los efectos y la sustentabilidad de políticas públicas orientadas a formar científicos nacionales. Caso distinto es la meta de generar una infraestructura de fomento a la generación de conocimiento científico orientado a la solución de necesidades específicas de la población nacional. Una y otra perspectiva origina resultados distintos y por ello cabe subrayar el cuestionamiento acerca del grado de sensatez de una política de estado que concibe a la ciencia como un producto nacional, generado por nacionales en territorio nacional, con infraestructura nacional y para la población nacional.
Los estudiantes latinoamericanos de investigación en ciencias sociales que se forman en el Reino Unido optimizarían el tiempo de su presencia física en esa región si antes-durante-y-después de sus estudios comprenden que el sistema británico opera en forma descentralizada, aprovechando cooperación entre sus diferentes universidades. En el Reino Unido se comparten recursos materiales y humanos en una forma sistemática que es inusual en Latinoamérica. De este modo, la selección de una universidad para realizar posgrados es tan importante como las acciones que el estudiante lleve a cabo para usar la extensa red de organizaciones que constituyen el sistema académico británico.
Meta:reflex participa con creciente optimismo en la incipiente tendencia de colaboración inter-institucional en materia de metodología de investigación en México. Una propuesta para detonar el desarrollo y eficacia de esa tendencia es suplementar la política de becas con formas creativas para incentivar la generación de proyectos colaborativos inter-institucionales en materia de metodología, con la participación activa de las universidades que se realiza investigación de vanguardia en el mundo.
Dr. Oscar Alvarez-Macotela
martes, 16 de junio de 2009
El Movimiento de la Nueva Ola Cualitativa: Tecno-metodología Cualitativa
Situación
El progreso tecnológico actual ha rebasado la capacitación de la mayoría de los investigadores latinoamericanos en el área de ciencias sociales. Salvo en casos excepcionales, la investigación cualitativa en Latinoamérica continúa realizándose con metodologías convencionales del siglo XX, caracterizadas por recolección, almacenamiento, análisis y reproducción de datos cualitativos mediante sistemas manuales, con independencia de apoyarse con el uso ordinario de programas de cómputo como procesadores de texto; hojas de cálculo; graficadores y organizadores de referencias bibliográficas. Como consecuencia de esta situación las nuevas generaciones de investigadores de carrera en Latinoamérica se preparan hoy con conocimientos y formación obsoletos en materia de metodología cualitativa.
Derroteros
La tecnología accesible al público en la primera década del siglo XXI hace viable el uso de herramientas de diversa naturaleza para analizar datos distintos a los numéricos y a las palabras, que permiten mayor eficiencia respecto de las disponibles antes de 2000. Como consecuencia, los investigadores pueden acceder a una renovada capacidad para estudiar “la realidad”. Hoy es factible aplicar diseños metodológicos que integran elementos sensoriales ausentes en la investigación empírica convencional de finales del siglo XX. Véase por ejemplo Pink (2009) Doing Sensory Ethnography. La conjunción de CAQDAS con métodos de investigación también ha evolucionado en grado substancial, superando la idea simplista en el sentido de que las herramientas no determinan la calidad de la investigación y que, por tanto, se puede prescindir de lo último en tecnología. Resulta erróneo asumir que las habilidades del investigador son en cualquier caso las que determinan la calidad del producto. Véase por ejemplo Di Gregorio (2009) Qualitative Research Design for Software Users.
Pese a la tendencia y significativos avances evolutivos en metodología cualitativa, la atención de la gran mayoría de los investigadores en el campo de las ciencias sociales latinoamericanos continúa limitada al análisis de cifras y de texto, lo que se constata en las revistas académicas internacionales especializadas en la materia. Nada de lo anterior es en detrimento del valor y utilidad del análisis numérico y de texto; mismos que continuarán representando tanto modos de investigación vigentes como idóneos, atendiendo a las características de cada proyecto de investigación particular.
La NOC como respuesta a un reto docente
El reto que hoy impone la tecno-metodología es complejo. Por ejemplo, en el ámbito docente, la modernización de programas de estudio y la impartición de cursos derivados de tales programas, requieren de personal igualmente modernizado, pero resulta que la gran mayoría de los docentes carecen de actualización y experiencia en el uso de las herramientas tecnológicas desarrolladas con posterioridad a 2005, salvo en casos excepcionales. Dicha situación sugiere la necesidad de generar condiciones eficaces para la convergencia de tecnometodólogos cualitativos (i.e. investigadores con conocimiento teórico y práctico en la aplicación de herramientas y metodologías de vanguardia enfocada a datos cualitativos) en un substancial proceso de capacitación, más allá de la divulgación.
Para zanjar el rezago tecnometodológico parece inviable, en términos de costos de contratación laboral, incorporar un número suficiente de tecnometodólogos al personal docente de la mayoría de las universidades y centros de investigación. Por otra parte, dicha posibilidad no es necesariamente la más deseable ya que varios de los expertos difícilmente estarían dispuestos a dedicarse a la docencia porque la ejecución de sus proyectos empíricos se distraería. Tampoco parece sensato aguardar a que los docentes se modernicen gradualmente a base de programas sabáticos y/o de sus iniciativas individuales. Sin duda hace falta mayor creatividad y voluntad política al interior de universidades, centros de investigación y de las organizaciones que fomentan la formación de investigadores en el área de las ciencias sociales.
El rezago en tecnología y metodología entre investigadores de carrera y docentes en materia de métodos cualitativos de investigación, sugiere la necesidad de una estrategia con horizonte de largo plazo para modernizar al grueso de los investigadores en ciencias sociales en cuanto a tecno-metodología. Meta:reflex sugiere reformular la noción de tecno-metodología en este contexto porque hoy resulta insuficiente la mera actualización tecnológica como también es insuficiente la sola renovación de los programas de estudio en aspectos teóricos sobre métodos de investigación contemporáneos. Esto es, no basta con enterarse de los nuevos aparatos y programas, aprendiendo a operarlos, así como tampoco basta con enterarse de la innovación metodológica desarrollada por quienes realizan investigación de punta. Hace falta un trabajo de síntesis para amalgamar el conocimiento actual en ambos aspectos, de forma que tanto los investigadores de carrera como los estudiantes de investigación cuenten con la capacitación apropiada para generar conocimiento aprovechando los últimos adelantos tecnológicos. Una estrategia con esa orientación requiere de ajustes en los programas para patrocinar estudios de posgrado y proyectos de investigación post-doctoral.
En ausencia de la voluntad para diseñar la estrategia mencionada y para ejecutar su posible implementación en las universidades latinoamericanas, existen múltiples acciones que pueden realizarse por parte de estudiantes; académicos y centros de investigación en la región de Latinoamérica. Al respecto Meta:reflex plantea procurar la gestación de un movimiento que bien podría conocerse como la Nueva Ola Cualitativa (“NOC”) a la que dedicaremos futuras contribuciones en este espacio. Por ahora, una propuesta de Meta:reflex es la institucionalización de un consorcio de investigadores que utilice técnicas colaborativas para sistematizar el acceso público y la deliberación a partir de la cada vez más vasta información que se está generando en la materia que nos ocupa, principalmente en universidades del Reino Unido, Australia y Estados Unidos. A manera de ejemplo, cabe tener presente la iniciativa británica "Real Life Methods" y sus productos derivados como el programa "Realities". Parte de la solución puede resultar en diversas modalidades de trabajo colaborativo, especialmente aprovechando las varias plataformas virtuales que hoy son accesibles para estudiantes e investigadores de carrera en el área de ciencias sociales.
Haciendo surcos
En Meta:reflex reconocemos que el subdesarrollo tecno-metodológico de Latinoamérica refleja bajos niveles de cohesión y escasa proactividad de su comunidad científica, así como ausencia de genuina deliberación. A la vez, pensamos que la sinapsis entre espacios como este maximiza el terreno de cultivo para la siembra de ideas y propuestas para futuras cosechas de activa deliberación en los temas planteados.
Dr. Oscar Alvarez-Macotela
Di Gregorio, Silvana (2009) Qualitative Research Design for Software Users. McGrawHill - ISBN: 9780335225200.
Pink, Sarah (2009) Doing Sensory Ethnography. SAGE - ISBN: 9781412948036.
jueves, 21 de mayo de 2009
La exclusión de Latinoamérica en apoyos financieros para capacitación en el uso de NVivo 8
¿Una cuestión de mercados; de escaso presupuesto o de pasividad?
Una problemática que han identificado los comercializadores de CAQDAS como NVivo es que incluso en muchas universidades de países con alto nivel de desarrollo económico y científico, su personal docente en materia de métodos de investigación carece del apoyo financiero óptimo para capacitarse en el uso de herramientas vanguardistas para administración y análisis de datos cualitativos. Una consecuencia de dicha carencia es que las nuevas generaciones de profesionistas e investigadores en el campo de las ciencias sociales continúan recibiendo una formación similar a la del siglo XX, que en el aspecto tecnológico es claramente obsoleta desde principios de la década del 2000.
Una solución que se ha visualizado y puesto en marcha por parte de la empresa QSR International es el otorgamiento de becas para apoyar a las instituciones académicas en la incorporación de CAQDAS en sus programas oficiales tanto a nivel licenciatura como de posgrado. Esta oportunidad ha sido restringida por ahora a los Estados Unidos y Canadá. Es probable que ello obedezca en parte al alto poder adquisitivo en esa región del norte de América, pero es cuestionable que se trate de un asunto meramente comercial. Que esta clase de iniciativas u otras semejantes incluyan a las universidades y centros de investigación latinoamericanos depende en gran medida de las propias instituciones académicas de Latinoamérica y de patrocinadores de investigación académica e innovación tecnológica para el desarrollo científico en esa región. Al respecto, Meta:reflex insiste en llamar a la reflexión sobre la conveniencia de generar dinámicas proactivas y creativas por parte de la comunidad académica de habla hispana.
Dr. Oscar Alvarez-Macotela
lunes, 18 de mayo de 2009
Atrofias visuales II: el incipiente uso de métodos visuales entre jurisconsultos e investigadores en ciencias sociales de Latinoamérica
Los beneficios de usar materiales visuales y los retos metodológicos asociados a su utilización han venido captando de manera notable el interés de quienes actualmente realizan investigación cualitativa de vanguardia en el campo de las ciencias sociales. Este auge se refleja en la evolución que ha experimentado la etnografía visual[1] y la etnografía sensorial (Pink, 2009).[2] Al respecto se ha observado un contraste entre la reciente producción de estudios especializados que ha permitido la existencia de revistas académicas como ‘Visual Studies’,[3] ‘Visual Anthropology’[4] y ‘Visual Anthropology Review’[5] y, por otra parte, el incipiente uso de fotografías en estudios de antropología social que se publicaron a nivel internacional entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX como puede observarse en el American Journal of Sociology[6], así como en el escaso uso de material fotográfico en otras disciplinas de las ciencias sociales hasta finales del siglo XX (Bryman, 2008:424).[7] Cabe destacar que el material fotográfico es sólo una de las modalidades del material visual.
Un poco acerca de los métodos visuales de investigación
Los métodos de investigación visuales modernos son elementos teórico-prácticos en fase de consolidación y, de hecho, aun se consideran ‘emergentes’ (Hesse-Biber y Sharlene Nagy, 2008).[8] Esta clase de métodos incluyen, por ejemplo, datos generados a través de fotografías y dialogo que, amalgamados, aportan al investigador pistas y conocimiento acerca de la condición humana que se examina. En conjunto, estos elementos conducen a una enriquecida comprensión de los factores social, cultural y contextual. Se trata de la fusión de varios métodos como la fotografía, la escritura y la narrativa sobre imágenes producidas para entender un fenómeno o un aspecto de este último y que pueden presentar el panorama completo de un fenómeno cultural en las palabras de quienes participan como informantes en una investigación (Keller et al., 2008:429).[9]
El uso de audio y video queda igualmente comprendido en los métodos visuales. Sin embargo, entre los antropólogos, la fotografía es uno de los elementos que se ha usado en forma preponderante por décadas, como una herramienta ordinaria para facilitar una perspectiva más integral que la que convencionalmente se logra alcanzar vía texto en el estudio de la cultura y como un instrumento para agudizar el enfoque en determinados aspectos culturales, tales como rituales o la vida en el hogar.
Los métodos visuales están cimentados en un modelo epistemológico que enfatiza la importancia de aquello que las personas expresan acerca de sus experiencias y en el análisis de las conexiones entre situaciones y soluciones. Esta clase de metodología facilita la identificación de los fenómenos sociales en forma integral, generalmente con mayor riqueza de detalle que la que se logra por la vía del texto. Los métodos visuales requieren que el investigador ponga atención especial en el contexto en el que fue generada la imagen objeto de análisis; en la subjetividad de quienes se vinculan con esa imagen, es decir, el individuo o personas representados en la imagen; en el informante o su entorno y actividades, así como en el propio investigador. A ello se debe sumar el resto del contenido de la imagen, en forma metódica.
Fotovoz y Fotoelicitación
Existe una diversidad creciente de métodos visuales de entre los cuales mencionamos aquí dos para efectos ilustrativos: (i) La fotovoz es un método apropiado para capturar el conocimiento social y cultural; particularidades contextuales y fuentes relacionadas con los problemas que derivan de comunidades específicas que son objeto de estudio. La fotovoz incentiva a los participantes a tomar fotografías de temas que son importantes para ellos. Los participantes producen las imágenes (al tomar fotos) y proceden a analizar sus propias imágenes o a analizarlas colaborativamente con la intervención de investigadores. (ii) La fotoelicitación involucra a un selecto número de fotografías reunidas por el investigador o producidas por los participantes y usadas para estimular diálogo en entrevistas. La fotoelicitación ha sido usada en investigaciones recientes como un medio visual que utiliza fotografías tanto para propiciar como para dar impulso a la investigación cualitativa, trascendiendo la dimensión oral y permitiendo que actores sin voz representen sus propias vidas, incluyendo recursos culturales, sociales y contextuales, mediante imágenes. En este sentido, las fotografías de los participantes conducen al tipo de narrativa que hace emerger experiencias significativas desde la óptica del participante (Keller et al, 2007:760).[10]
A diferencia de encuestas y otros estudios numéricos, el análisis visual a partir de fuentes gráficas, es subjetivo y requiere de metodologías analíticas basadas en el contenido. La mayoría de las formas de análisis visual inician con algún tipo de análisis del contenido, similar al que se realiza con datos verbales derivados de preguntas abiertas, entrevistas y grupos de discusión dirigida (Pullman y Robson, 2007:125). Pese a dicha similitud no basta simplemente extrapolar, es necesario desarrollar esquemas especiales para datos no verbales.
Necesidad de revisar el contenido de cursos como “metodología de la investigación jurídica” en la formación de abogados
Aunque el uso de fotografías y otras imágenes en las ciencias sociales tampoco es novedoso en la abogacía, el uso convencional de foto y video entre los abogados suele restringirse a una exhibición simplista de las imágenes. Este recurso es insuficiente en sí mismo ya sea con el carácter de prueba en un juicio o ya como evidencia en un argumento académico. Resulta indispensable que la exhibición de imágenes cuente con un soporte metodológico que brinde la solidez tanto en el aspecto de evidencia de carácter procesal o a nivel de investigación académica. Es probable que las deficiencias metodológicas en los abogados litigantes pasen desapercibidas en muchas ocasiones por parte de sus contrapartes y de los juzgadores por el hecho de que estos últimos cuentan en general con las mismas carencias de capacitación en métodos visuales. El punto central que Meta:reflex destaca aquí es lo absurdo que resulta el continuo uso de imágenes en la disciplina jurídica sin contar con evolucionadas metodologías de investigación cualitativa específicas para análisis de imagen. Parafraseando a Pullman y Robson (2007:124)[11] cabe resaltar que la investigación jurídica en Latinoamérica es prácticamente nula tratándose de metodologías para análisis visual. Esta omisión es sorpresiva al menos por dos razones de importancia: Primera, las imágenes fotográficas y videos son medios apropiados de prueba que durante décadas han tenido relevancia en procedimientos para solución de controversias vía judicial o arbitral, así como en diversos procedimientos penales. Esto obedece tanto a la fidelidad con la que es posible reproducir elementos objetivos de la realidad que las diversas sociedades en el mundo buscan regular a través del sistema jurídico. Y segunda, porque crecientemente el público en general tiene fácil acceso a diferentes aparatos portátiles que permiten capturar, almacenar, alterar y reproducir a bajo costo múltiples imágenes; por ejemplo, cámaras y videocámaras digitales, así como equipos telefónicos que incluyen dispositivos fotográficos y de videograbación. A esto se agrega que las imágenes fotográficas han tenido una presencia creciente y amplísima en Internet y diversos medios de comunicación.
Comentarios finales
Para evitar que los rezagos en aspectos fundamentales sigan creciendo, las universidades deben incorporar programas que abarquen métodos de análisis cualitativo con metodologías visuales en sus planes de estudios de posgrado. Es insuficiente la mera incorporación del tema a los programas de estudio. Asimismo, resulta insuficiente la capacitación sobre el uso de herramientas visuales para capturar, almacenar y organizar esta clase de datos. Además de esos aspectos básicos, es fundamental que se desarrollen sistemas analíticos que tomen en cuenta la necesidad de capacitar al investigador para que su lectura de las imágenes objeto de estudio responda al rigor de la investigación científica. Debe ser conducente al contexto en el que las imágenes fueron generadas; a la multiplicidad de significados que previsiblemente deban ser examinados, así como al control de las posiciones personales del investigador cuando este último es fuente de los datos examinados. El investigador que analiza material visual necesita mantener escepticismo ante la idea de que las fotografías representan un retrato de la realidad exento de problemas epistemológicos (Bryman, 2008:429).
Es motivo de reflexión que siendo el sentido de la vista tan importante para investigar el entorno del ser humano, los investigadores latinoamericanos tanto en el campo del derecho como en el de las ciencias sociales, parecen prestar escasa atención al aprendizaje y perfeccionamiento práctico de métodos de investigación visuales. Esto se refleja en lo poco que a la fecha se ha publicado en la región de Latinoamérica tratándose de metodología para análisis de imágenes y videos. Una de las iniciativas que cabe resaltar es la Revista Chilena de Antropología Visual.[12] Esto contrasta con el avance substancial de otras disciplinas en el uso de herramientas y metodologías visuales. Otras regiones geográficas han mostrado una actitud proactiva al respecto, mereciendo especial referencia en trabajo colaborativo encabezado por la Dra. Sarah Pink.[13] Estos ejemplos de proactividad conviene aprovecharlos como un estímulo para generar y fortalecer nuevas dinámicas colaborativas que vinculen la región latinoamericana con la actividad de investigación y docencia que se ha generado en el Reino Unido, Canadá, Australia y Estados Unidos.
Como parte de la actividad de difusión y colaboración de Meta:reflex, en futuras contribuciones en este espacio se dará seguimiento al desarrollo y resultados de la primera conferencia internacional de métodos visuales que se llevara a cabo del 15 al 17 de septiembre de 2009.
Bibliografía y notas de esta contribución
[1] Margolis, Eric. ‘Visual Ethnography’ Pagina web, Universidad Estatal de Arizona (http://courses.ed.asu.edu/margolis/va.html)
[2] Pink, Sarah (2009) Doing Sensory Ethnography. SAGE Publications Ltd., pp 184. ISBN: 9781412948036
[3] ‘Visual Studies’ es una revista académica internacional publicada por la Asociación Internacional de Sociología Visual. Se trata de una revista multidisciplinaria que difunde investigación empírica basada en métodos visuales (http://www.tandf.co.uk/journals/titles/1472586X.asp).
[4] http://www.tandf.co.uk/journals/titles/08949468.asp
[5] http://people.virginia.edu/~ds8s/VAR/
[6] La revista académica especializada en sociología de mayor antigüedad en Estados Unidos, publicada a partir de 1895. http://www.journals.uchicago.edu/toc/ajs/current - Dado que su equivalente británica tiene apenas 60 años de publicase impide la comparación directa en el tema que nos ocupa (http://www.wiley.com/bw/journal.asp?ref=0007-1315).
[7] Bryman, Alan (2008) Social Research Methods. 3a edición. Oxford University Press.
[8] Gunila Holm (2008) “Visual Research Methods: Where Are We and Where Are We Going?” en S. Hesse-Biber y P. Leavy (Eds.), Handbook of Emergent Methods. Guilford.
[9] Keller, Colleen, Julie Fleury, Adriana Perez, Barbara Ainsworth, y Linda Vaughan (2008) Using Visual Methods to Uncover Context. Qualitative Health Research 18 (3):428-436.
[10] Keller, Colleen, Julie Fleury, y Adriana Rivera (2007) Visual Methods in the Assessment of Diet Intake in Mexican American Women. Western Journal of Nursing Research 29 (6):758-773.
[11] Pullman, Madeleine E., and Stephani K. A. Robson (2007) Visual Methods: Using Photographs to Capture Customers' Experience with Design. Cornell Hotel and Restaurant Administration Quarterly 48 (2):121-144.
[12] (http://www.antropologiavisual.cl/)
[13] (http://www.lboro.ac.uk/departments/ss/visualising_ethnography/);
(http://www.lboro.ac.uk/departments/ss/workingimagesbook/cover.htm);
(http://www.visualanthropology.net/),
(http://www.c-sap.bham.ac.uk/resources/project_reports/findings/ShowFinding.asp?id=59).
